El regreso

Regresar:
–¿A dónde?
Si lo que necesito está en el vertedero de alegrías oculto en un café
que no acaba de adoptar su amargura funeraria.
En el portazo que sucede al
“¡y no vuelvas jamás mientras te quede una brizna de vergüenza en los zapatos!”
y en el eufórico resoplar de unas palabras,
apenas pronunciadas porque algo hay que decir antes del ventarrón de la melancolía.

¿Regresar?
Si donde la llovizna marca un rumbo la ventisca consigue borronear los restos
de las formas de ganarse la vida y el pellejo,
si el tiempo del regreso a lo que alguna vez fueron los días se termina,
como igual se terminan los pequeños espacios que el amor ha dispuesto en el abismo.
¿Regresar a donde el derrumbarse se presiente de modo semejante a ese temblor que nada dice?

No regresar jamás es la consigna.
Y quemar esas naves que esperan atracadas a las playas silentes de la luz
como rémoras prendidas a una barca.
Quedarse aquí,
en el sitio que evoca un paraíso de hojas temblorosas,
de vírgenes que paren el engendro de voces impostoras.
Observar que la noche se distiende en el manto de añil de su agonía.

Silenciarse,
perseguir el instante que se pierde en el instante mismo de su voz bienhechora,
y de su muerte.

Francisco Payró

Macultepec, Tabasco, 1975. Economista y escritor. Autor de los libros de poesía "Bajo el signo del relámpago" y "Todo está escrito en otra parte", así como del conjunto de ensayos "Tradición y búsqueda en el trópico: ensayos sobre poesía tabasqueña contemporánea".

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