Diario peligroso. Día 54

Viajo a la Ciudad de México para asistir al primer coloquio convocado para hablar en torno a la figura y la obra de la tabasqueña Josefina Vicens. Lo organizan tres instituciones: la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM y el Claustro de Sor Juana. A mí me ha invitado el poeta Ramón Bolívar y, junto con él y Carlos Coronel —al que también ha invitado Ramón— integro la “representación tabasqueña”.

A mi llegada al aeropuerto continúo en una cafetería con la escritura del texto que habré de leer mañana en la rectoría de la UAM. Se trata de un brevísimo acercamiento a las dualidades presentes en El libro vacío. Me he atrevido a escribir de ello, a propósito del desdoblamiento que logra doña Josefina alrededor de José García, el trémulo escritor que se inventó para su gran novela: éste escribe y no escribe, se decide y se arrepiente, crea una obra y en esa obra no hay nada. Supongo que, a partir de mi lectura, algo podré sugerir sobre lo que he encontrado en la novela más significativa de “la peque”.

cartelVicens

Por la tarde llego al Claustro de Sor Juana. Ramón y Carlos han llegado antes que yo. En el recinto donde se llevan a cabo las disertaciones se encuentran varias decenas de personas y en el aire percibo ese tufillo académico e intelectual que sólo es posible percibir en la gran metrópoli. Hay mucho erudito y estudioso en torno a quien en vida talvez sólo quiso aspirar a escribir una obra decente. Después de las actividades del coloquio en este día, me voy con varios de los asistentes —Carlos Coronel y una líder indígena de Nacajuca llamada Candelaria Lázaro, entre ellos— a una pequeña cafetería regenteada por alumnos del mismo Claustro. Conversamos allí algún rato. Candelaria resulta ser una simpatiquísima conversadora con muchas historias qué contar alrededor de su activismo andresmanuelista. Después de la cafetería asistimos a un acto ritual indígena que ella —supongo que invitada por Ramón— ofrece en memoria de doña Josefina.

PB230083

No hay más actos rituales en este día, así que después de recorrer brevemente los espacios que habitó doña Juana de Asbaje en el Claustro, me dispongo a encontrar un hotel en medio de la selva inmensa de vehículos, de concreto y de gente en que se haya convertida la gran Ciudad de México. Luego de sumergirme, para buscarlo, en la vorágine del metro y de andar algún rato con mi maleta en la mano, lo encuentro en una zona muy próxima al Paseo de la Reforma. Se trata de un hotel barato en el que pasaré la noche y en el que habré de completar el texto que leeré mañana en la rectoría de la UAM, allá por los rumbos de Xochimilco. Casi a mi pesar, no encuentro en los periódicos defeños —que si por algo se caracterizaban era por la enorme profusión de ofertas carnales— ningún anuncio de putas.

ENTRADAS RELACIONADAS:

Francisco Payró

Macultepec, Tabasco, 1975. Economista y escritor. Autor de los libros de poesía "Bajo el signo del relámpago" y "Todo está escrito en otra parte", así como del conjunto de ensayos "Tradición y búsqueda en el trópico: ensayos sobre poesía tabasqueña contemporánea".

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *