Diario peligroso. Día 32.

Me encontré hoy en un Vips con Luis Gámez y con su esposa. Los dos vivieron varios años en Malasia y ahora, después de una larga travesía, volvieron a Tabasco para preparar —según me han dicho— su emigración hacia Nueva Zelanda o hacia alguna otra isla de Oceanía.

Hablamos, entre otras cosas, de la intención de Luis de hacerse de un dominio web para el negocio de bienes raíces que regentea su madre, pero si una cosa llama mi atención de lo que Gámez y su mujer me dicen es su extrañeza ante lo que ven, ahora que volvieron al terruño.

miedo

Yo paro oído. “Ahora la gente se ha vuelto desconfiada —dice Luis— y eso se percibe cuando sale uno a la calle, ya no se siente la tranquilidad de antes.” Su esposa lo secunda en esa percepción. Para los dos el miedo se ha vuelto cosa de todos los días en esta Villahermosa que ha dejado de ser “la mejor tierra que el sol alumbra” y eso lo saben ellos que han visto un poco del mundo que se extiende más allá de estas planicies.

Por mi parte, no puedo menos que preguntarme acerca de si el miedo que ellos perciben con una claridad inusitada —fruto de su experiencia en el extranjero— ha dejado de ser visible para mí porque lo llevo dentro. Tan dentro como mi voluntad de hacerme, respecto a su existencia, el desentendido.

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Francisco Payró

Macultepec, Tabasco, 1975. Economista y escritor. Autor de los libros de poesía "Bajo el signo del relámpago" y "Todo está escrito en otra parte", así como del conjunto de ensayos "Tradición y búsqueda en el trópico: ensayos sobre poesía tabasqueña contemporánea".