Diario peligroso. Día 25.

pochimoviles

Hoy, una horda de “pochimovileros” bloqueó la carretera que va de Villahermosa a Frontera.

La bloquearon sin más. Porque sí. Porque reclaman espacios que no han sabido ganarse. Porque su derecho a impedir el libre flujo de la vida de los otros es más grande que el derecho de cualquiera. A mi mujer, que viajaba en una “combi” de regreso a nuestra casa, le tomó mucho tiempo volver a su destino. La “combi” tuvo que sortear por otra vía a más de un grupo de rufianes ocultos bajo la apariencia de servidores del transporte y en más de una ocasión el conductor tuvo que pagar un absurdo derecho de vía para continuar con su recorrido. 

¡El colmo de los colmos! Esos señores rufianes se atreven a obstaculizar las calles y los cruces públicos con sus atronadores carcachas, su insolente manera de comportarse y sus infernales ruidos para que, encima, se permitan estrangular la poca vida que nos queda en los espacios que a todos pertenecen. 

Los diarios y las noticias de la televisión han dado cuenta de la forma en que la policía enfrentó a los revoltosos y es el caso que un mar de ellos ha querido resistirse a fuerza de garrote, con la quema de llantas e incluso con el enfrentamiento franco a las fuerzas del orden.

Y pensar, después de todo, que a estas tierras de Dios nuestro orgullo mal habido ha querido llamar “Edén”.

Francisco Payró

Macultepec, Tabasco, 1975. Economista y escritor. Autor de los libros de poesía "Bajo el signo del relámpago" y "Todo está escrito en otra parte", así como del conjunto de ensayos "Tradición y búsqueda en el trópico: ensayos sobre poesía tabasqueña contemporánea".

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *