Diario peligroso. Día 63.

A mi casa ha llegado la propaganda política. Aspirantes a diputados y a presidente municipal envían sus panfletos a domicilio, con el fin de ganarse las preferencias de los votantes.

Uno delos visitantes es paisano mío. Me pide la credencial de elector a nombre de Morena (el partido de AMLO) y me invita a afiliarme. Le concedo lo primero, pero no lo segundo. “La credencial es para demostrar que ganamos”, dice vehemente. “Si intentan arrebatarnos la elección, aquí tendremos la prueba de la gente que votó por nosotros”.

campanasNo lo contradigo. Pero creo que al final de cuentas la credencial de elector no es un voto. Una cosa es que yo diga que votaré por su candidato y otra muy diferente es que el día de la elección yo, efectivamente, así lo haga.

Prefiero entregarle mi credencial para que apunte mis datos. ¿Para qué negársela? Su vehemencia al dirigirse a mí es tal que por un momento no me creo con derecho a contradecirlo.

Yo, al contrario de lo que él hace, no salgo a las calles a promover el voto a favor de tal o cual partido; yo, contrario a él que cree, parezco no creer en nada . Así que no me niego a darle mi credencial. En esa gente el fervor por la política es comparable al que muchos sienten por la religión que profesan. Ese fervor es el que en mí no veo aparecer por ningún lado. ¿Por qué no habría de darle mi credencial a ese “obrero de la democracia” que entonces me visitaba?

Cuando mi paisano se va de mi puerta para seguir con su proselitismo por las calles del lugar donde vivo, vuelvo a mi mesa. Algo dentro de mí quiere creer -verdaderamente creer- que también es posible comenzar a cambiar el mundo haciendo, sencillamente, bien lo que uno hace. Que pudiera llegar un día en que la política consista, ni más ni menos, en cumplir con lo que a cada cual corresponde. ¿Haría falta salir a las calles para cuidar que nadie robe al otro la conquista de un cargo de representación legítimamente ganado?

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Francisco Payró

Macultepec, Tabasco, 1975. Economista y escritor. Autor de los libros de poesía "Bajo el signo del relámpago" y "Todo está escrito en otra parte", así como del conjunto de ensayos "Tradición y búsqueda en el trópico: ensayos sobre poesía tabasqueña contemporánea".

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