Periodismo narrativo en La palabra en el espejo, de Ana Livia Salinas González

Agradezco a Ana Livia Salinas el que haya hecho el favor de darme a leer su libro La palabra en el espejo: recopilación de una inmersión periodística. Lo agradezco, en primera instancia, porque me ha sorprendido la buena factura de su edición y en segundo lugar y porque he hallado en el libro una buena dosis de ese ágil periodismo narrativo no tan frecuente en Tabasco. 

Debo confesar que, pese a que el libro es una recopilación de textos publicados en su momento en el bisemanario Razones, en el quincenario Mesa 42 y en el semanario Vanguardia es hasta ahora, a partir de su integración como volumen, cuando reparo lo suficiente en las dotes escriturales manifiestas en unos textos que se dejan leer como se leen los buenos escritos: con regusto y disposición. 

LPEEE

Explico un poco lo de los orígenes de mis limitaciones para apreciar, como se debería, en un texto de corte periodístico los atributos de un trabajo literario. Decía Miguel Delibes, el célebre novelista vallisoletano, que “el periodismo es un borrador de la literatura”, mientras que en cambio “la literatura es el periodismo sin el apremio del cierre”. Creo que al recordado autor de La sombra del ciprés es alargada le asiste por completo la razón, así que, sin saber conscientemente que yo concordaba con Delibes, desde hace varios años soy un convencido de que mucho del periodismo jamás podrá dejar de ser lo que es (inmediatez, premura frente a lo que acontece) y que toca a la literatura el gran trabajo de interpretar la realidad para hacer de ella otra cosa, menos simple y llana realidad.

Llego así a La palabra en el espejo. Leyendo los textos que lo conforman me doy cuenta de que es el reposo, la labor paciente y esmerada la que hizo posible que Ana Livia conformara el libro afortunado que hoy tenemos entre manos. En él, a la autora le es dado aproximarse a los temas que atrapan su atención, de modo que a la par que hace algo que pudiera llamarse “periodismo de divulgación cultural” también escribe desde la conciencia de quien busca hacer, simple y llánamente, literatura.

Eso explica los temas y el tratamiento de los mismos. La narración es la que soporta en estas páginas la efectividad con la que el contenido llega a manos del lector y es eso mismo lo que lo invita a permanecer fiel a la historia que se despliega frente a sus ojos con el transcurrir de párrafos y aislados diálogos. Algunos pasajes de la revolución mexicana, unos cuantos de sus personajes más emblemáticos; las danzas y tradiciones del sincretismo visible en la danza del pochó de Tenosique; el retrato de ciertos modos de ser del tabasqueño (como los que pueden percibirse en los textos “El candidato” o en “La glorieta de la discordia, farsa en cuatro actos), así como la mirada crítica del periodismo de investigación (“El pueblo del agua”) pueden encontrarse en este volumen. 

El resultado de conjuntar en La palabra en el espejo las pasiones y los afanes de alguien como Ana Livia Salinas, paciente zurcidora de palabras, está a la vista de todos: en la forma de un libro honesto que invita a mirar la realidad desde el espejo fabuloso de una colección de historias bien contadas.

Francisco Payró

Macultepec, Tabasco, 1975. Economista y escritor. Autor de los libros de poesía "Bajo el signo del relámpago" y "Todo está escrito en otra parte", así como del conjunto de ensayos "Tradición y búsqueda en el trópico: ensayos sobre poesía tabasqueña contemporánea".

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